Los tesoros ocultos de la biblioteca: el acervo histórico.

4 de marzo de 2019- Para muchos estudiantes de la IBERO, la biblioteca se ha convertido en una gran parte importante de su vida universitaria. Desde los siempre convenientes cubículos de estudio, en donde cada alumno obtiene un par de canas; en el acervo general, con sus miles de libros sobre cualquier disciplina; y hasta en aquellos rincones donde algunos alumnos consiguen un poco de descanso, la biblioteca es uno de los pocos lugares donde cada uno encuentra algo afín a sí mismo.

Biblioteca Francisco Xavier Clavijero

Por eso no debería sorprenderle a nadie, que la biblioteca tiene mucho más que ofrecer que lo que parece. Como si se tratase de un mundo secreto escondido entre los estantes de los libros, la biblioteca tiene su gran colección de objetos y artefactos misteriosos, lo único es que hay que saber dónde buscar. No me refiero a objetos pertenecientes a la hemeroteca o los cientos de películas que también están disponibles a préstamo a la comunidad. A lo que me refiero es a el “Acervo Histórico”, casa de cientos de libros raros, libros viejos, y uno que otro objeto de interés. Así que déjenme contarles un poco acerca de estos Tesoros escondidos dentro de la biblioteca.

Gracias a el maestro Luis Inclán Cienfuegos, mis compañeros del segundo semestre de la licenciatura de Literatura y yo pudimos asistir al acervo histórico el semestre pasado, lo que experimentamos ahí fue impresionante, algo que no se irá tan fácil de nuestras memorias, lo primero que vale la pena mencionar es un conjunto de objetos y artefactos que pertenecieron a algunas culturas antiguas, entre ellos destacan un clavo de madera de la antigua Sumeria (el cual está grabado con escritura cuneiforme), un estilo romano y un trozo de un jarrón griego.

Otro conjunto de objetos que debo mencionar es una inmensa colección de códices y pergaminos que datan del siglo XVI hasta inicios del siglo XX. La variedad entre estos documentos es vasta, hay toda clase de documentos en los que cabe destacar una biblia etíope de aproximadamente el año 1300. Una especie de manual de virtudes, y también un documento jurídico que establece a la familia de Moctezuma Xocoyotzin como parte de la nobleza española.  Por la parte escrita, este tipo de documentos tienen un gran valor para historiadores, literatos, filósofos y hasta para los que estudian derecho. La forma en la que están encuadernados, las cubiertas, y también las ilustraciones de estos (en algunos casos embellecidas con hoja de oro) también los dotan de belleza.

Finalmente hay dos objetos que son parte de la colección que creo que son muy importantes para conformar la riqueza de la universidad. El primero de estos es una primera edición del Canto General de Pablo Neruda, la obra magna del autor. Esta primera edición cuenta con un encuadernado rojo bellísimo, y también pero no menos importante, las guardas están hechas por Diego Rivera y por David Alfaro Siqueiros. Vale la pena decir que esta primera edición está firmada por Neruda, Rivera y Siqueiros. Lo que lo hace un libro invaluable.

Original de primera edición del Canto General de Neruda

Y finalmente, la parte más importante (a mi parecer) de todo el acervo histórico es el archivo personal de Porfirio Díaz Mori. Compuesto por toda clase de documentos, en su mayoría epístolas, esta colección es un testimonio de primera mano de la vida política del infame expresidente, así como de algunos vislumbres de su vida más personal en más de un millón de documentos. Este es sin duda alguna, el elemento más importante que se tiene dentro de la biblioteca de la universidad.

La Universidad Iberoamericana resguarda el Archivo Porfirio Díaz

Espero, que esta breve nota ayude a alimentar la curiosidad del que la lea. Que se atreva a aventurarse dentro del acervo histórico (el cual está abierto de lunes a viernes de 8 a.m a 17:45 p.m) y estar cara a cara con la historia. No es algo de todos los días el poder tener el privilegio de contar con una colección de documentos históricos de tal magnitud. Y considero que todos los estudiantes de la IBERO tienen que ir al acervo histórico al menos una vez en su estancia aquí.

 

Patricio Hernández Palazuelos.
@patricivs_