Mega reforestación: un bosque y una sociedad a futuro

22 de junio del 2019 – Es sábado temprano, cientos de jóvenes se reúnen en la esquina de av. Javier Barros Sierra con Mariano Hernández, punto de reunión para comenzar con la mega reforestación de una de las barrancas de Santa Fe. Se organizan en equipos y se les entregan palas, picos, un costal para llenarlo de tierra y un árbol a cada uno, a través de la barranca se encuentran los líderes del proyecto con playera blanca, su papel es indicar dónde se plantarán los árboles y supervisar cómo se abre el cajete y se siembra. Como los organizadores nos contaron, esta barranca es un lugar de encuentro; familias de los alrededores de Santa Fe y voluntarios de las empresas también acudieron a la convocatoria, de manera muy espontánea cada persona se integra a las tareas que le interesan.

La convocatoria superó las expectativas de los organizadores, entre las razones principales que motivaron la asistencia fueron la escasez de agua del año pasadola contingencia ambiental, para los organizadores estas son una señal del porvenir para la ciudad de México sino cambiamos nuestro modo de vida. Maria Rojas y Jose Carlos Solorzano de la Salle, están conscientes de que está reforestación es sólo un pequeño paso: “esta actividad puede parecer pequeña contra una fabrica contaminate, pero el simple hecho de mostrarle al país que tienes a 400 jóvenes de distintas universidades habla de la voluntad de los jóvenes para tomar acciones. Mostrar que estamos dispuestos a cambiar nuestro tipo de vida por lo que las fabricas y empresas tendrán que renovarse“.

Ante la constante expansión urbana, es fundamental cuidar y mantener áreas verdes como el sistema de barrancas del poniente de la ciudad. Estas están catalogadas como áreas de valor ambiental, lo que significa que nos brindan servicios ambientales como son la recarga de mantos acuíferos, captura de carbono, retención de partículas contaminantes, amortiguación de ruido y refugio de flora y fauna. Diana, Pedro y Sofía estudian distintas ingenierías en la Ibero, vinieron juntos a poner su granito de arena, para ellos participar es importante por que: “estamos muy conscientes de lo que es el cambio climático; incremento de temperaturas, el derretimiento de los polos, hay que tomar una postura activa ante eso. La ciudad está muy contaminada y este es uno de los pocos lugares que aun se pueden salvar y que no está lleno de edificios, hay que empezar por algo”

Marisol Ulloa, de la Anáhuac, se animó a venir por que no quería estar sentada sin hacer nada entonces se decidió a “ensuciarse las manos” así convenció a su hermano Jordi Ulloa, estudiante del Tec de Monterrey y a sus amigas Antonietta y Sofia Hanna de venir a esta mega-reforestación. Para ellas está claro que es una labor de concientización ambiental: “somos las nuevas generaciones que van a estar en los puestos de tomas de decisiones en algún punto, si creamos conciencia con nosotros es más fácil a intentar concientizar a los que están ahora dirigiendo empresas. Las redes sociales son un espacio donde podemos mandar nuestro mensaje“. Para Jordi, la reforestación sí tiene un impacto inmediato: “ver a gente actuando los obliga, es presión social. Si nos ven a nosotros moviéndonos, preocupados, presionando vamos obligar un cambio grande.”

El sr. Rojas enseña las raíces del encino a su nieta que observa con atención, le pide que recuerde el lugar donde van a sembrar el encino para que puedan visitarlo en un futuro. La familia Rojas vive en la unidad Belén de Santa Fe, hace tiempo que participan en iniciativas sociales impulsadas por el Centro Meneses, ellos ven esta iniciativa con buenos ojos: “queremos que los estudiantes de las universidades hagan más y vengan más, para que la gente de Santa Fe corra la voz y la participación aumente“. Inspirados en esta actividad van a trabajar en una iniciativa para recuperar los espacios verdes de su unidad habitacional.

María Jaques, organizadora del evento y estudiante de la Ibero, nos dice que: “más allá del trabajo físico es un trabajo de conciencia, si ves basura llévatela, hay que darnos cuenta del trabajo que implica plantar un árbol y que sobreviva. Queremos invitar a los que se animaron venir hoy, los que quieren hacer algo por el mundo, a sumarse a estas jornadas de regeneración una vez al mes y darle seguimiento por los menos 2 años para que las plantas sobrevivan“.  Hace dos años María conoció a Sofía Vallejo en la Ibero y le contagio las ganas de cuidar el medio ambiente, a su vez Sofía contagio a sus amigos de otras universidades para que asistieran el día de hoy. La mayoría de los asistentes expresaron ser parte de una misma generación dispuesta a cambiar y a tomar acción de cuidado del planeta para generaciones futuras. Para cerrar el día de trabajo, Pakaraima, festival de música, organizó una tocada con Carla Valverde, artista emergente, para que los asistentes pudieran descansar y relajarse escuchando música.

Los más de 700 árboles sembrados se convertirán en un bosque. Con estas acciones una generación reclama la posibilidad de un futuro posible y esperanzador, uno donde nuestro impacto en el planeta no sea de destrucción y amenaza a la vida, sino de cuidado y aprendizaje.

Si quieres ensuciarte las manos con tierra y saber más sobre el cuidado del medio ambiente escríbele a CamBio.

Por @lalo777
Eduardo Velasco Vásquez